MÉXICO, 16 DE ABRIL DEL 2026
La presidenta Claudia Sheinbaum ha abierto la puerta al debate sobre el uso del fracking en México, una técnica que ha generado polémica durante años por sus posibles impactos ambientales y sociales. La mandataria aseguró que cualquier decisión se tomará con base en evidencia científica.

Sheinbaum destacó que no se impondrá el uso del fracking sin antes evaluar sus consecuencias. Subrayó que su administración priorizará el bienestar de las comunidades y la protección del medio ambiente.
El fracking, conocido también como fractura hidráulica, ha sido utilizado en distintos países para la extracción de hidrocarburos. Sin embargo, su implementación ha generado preocupación por el uso intensivo de agua y los posibles daños al entorno natural.
La presidenta explicó que el objetivo es analizar todas las alternativas energéticas disponibles para el país, especialmente en un contexto donde la demanda de energía sigue creciendo.
Organizaciones ambientalistas han expresado inquietudes sobre la posible reactivación de esta técnica, señalando riesgos para los ecosistemas y las comunidades cercanas a las zonas de extracción.
Por otro lado, algunos sectores consideran que el fracking podría representar una oportunidad para fortalecer la producción energética nacional y reducir la dependencia del exterior.
Sheinbaum reiteró que su gobierno no tomará decisiones apresuradas y que el diálogo con expertos será clave en este proceso.
El debate sobre el fracking vuelve a colocarse en el centro de la agenda pública, generando opiniones divididas entre especialistas, políticos y la sociedad.
