MÉXICO, 8 DE JUNIO DEL 2026
A días del arranque del Mundial 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum dejó clara su postura frente a las protestas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación en el Zócalo capitalino: no habrá desalojo. La mandataria enfatizó que su gobierno prioriza el diálogo y la contención institucional sobre cualquier acción represiva.

Durante su conferencia matutina, Sheinbaum aseguró que las movilizaciones buscan provocar una reacción violenta por parte de las autoridades. Según su análisis, algunos grupos intentan generar imágenes de confrontación que puedan tener impacto mediático nacional e internacional, especialmente en el contexto de la Copa Mundial de la FIFA 2026.
La presidenta recordó episodios pasados en los que gobiernos anteriores optaron por desalojos forzosos en el Zócalo, lo que derivó en críticas y tensiones sociales. En ese sentido, marcó distancia con dichas prácticas y reiteró que su administración no seguirá esa línea.
Uno de los puntos clave de su estrategia es la instalación de vallas en el Centro Histórico de la Ciudad de México, medida que busca evitar enfrentamientos directos entre manifestantes y fuerzas de seguridad. Sheinbaum explicó que esta acción tiene un enfoque preventivo más que restrictivo.
Asimismo, la mandataria hizo énfasis en que no todos los participantes en las protestas pertenecen al magisterio, sugiriendo la posible presencia de grupos externos con intenciones de generar conflicto. Esta diferenciación ha sido central en su discurso para justificar la estrategia de contención.
A pesar de la tensión, el gobierno federal mantiene abierta la puerta al diálogo con los representantes del magisterio. Las demandas de la CNTE incluyen mejoras laborales, salariales y cambios en políticas educativas, temas que, según Sheinbaum, siguen en análisis.
