CIUDAD DE MÉXICO, A 2 DE OCTUBRE DE 2026.— Las instituciones bancarias que operan en México implementaron un endurecimiento generalizado en sus controles de prevención de lavado de dinero y monitoreo de transacciones financieras. La medida responde a la presión de agencias de fiscalización de Estados Unidos para frenar el flujo de capitales ilícitos vinculados con organizaciones del crimen organizado.
La Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) y la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) instruyeron a las entidades bancarias a intensificar las auditorías internas sobre depósitos en efectivo y transferencias internacionales. El objetivo es detectar esquemas opacos utilizados por grupos delictivos para reinsertar ganancias del tráfico de drogas en el sistema formal.

El reforzamiento normativo exige a los bancos aplicar protocolos de debida diligencia más estrictos sobre cuentas de clientes de alto riesgo, empresas fantasma y fideicomisos. Además, los bancos corresponsales estadounidenses han advertido sobre la posible suspensión de operaciones con entidades mexicanas que no cumplan con los estándares internacionales de supervisión.
Asociaciones del sector bancario señalaron que la actualización de estas herramientas tecnológicas busca proteger la integridad del sistema financiero sin obstaculizar las transacciones comerciales legítimas. No obstante, usuarios y pequeñas empresas han reportado revisiones más rigurosas al realizar movimientos de montos elevados o apertura de cuentas.
Las autoridades de ambos países mantendrán mesas de trabajo bilaterales para intercambiar inteligencia financiera en tiempo real sobre redes de financiamiento criminal. La supervisión se mantendrá de manera permanente durante los próximos meses como parte del acuerdo de seguridad trasfronteriza.
