21 de abril de 2026. El bloqueo de Ormuz costos está impactando el comercio global, al obligar a navieras a pagar cifras récord para mantener sus rutas activas.
El cierre parcial del estrecho, provocado por tensiones geopolíticas, ha reducido drásticamente el tránsito marítimo en una zona clave por donde pasa cerca del 20% del petróleo mundial.
Como consecuencia, empresas han optado por rutas alternativas, principalmente el Canal de Panamá. Sin embargo, esta decisión ha generado una fuerte congestión y un aumento histórico en los precios de tránsito.
Un ejemplo claro es el pago de hasta 4 millones de dólares por parte de un buque para evitar filas y asegurar su paso prioritario, cifra muy superior a los costos habituales.

Además, los retrasos en el canal alcanzan varios días, lo que incrementa costos operativos y presiona aún más las cadenas de suministro globales.
El conflicto en Medio Oriente ha obligado a redirigir flujos de petróleo y gas, elevando la demanda de rutas más seguras. Esto ha provocado un aumento en el tráfico marítimo y una competencia intensa por espacios de tránsito.
Especialistas advierten que esta situación podría traducirse en precios más altos de energía y productos a nivel mundial, además de generar incertidumbre económica.
