MÉXICO, 24 DE JUNIO DEL 2026
La Ciudad de México atraviesa un escenario inesperado en plena euforia del Mundial 2026, luego de que se revelara que la ocupación de alojamientos en Airbnb apenas alcanza el 28.2%, la cifra más baja entre todas las ciudades sede del torneo. Este dato ha encendido alertas en el sector turístico y empresarial, que anticipaba una mayor derrama económica.

De acuerdo con un estudio presentado por especialistas en estudios urbanos, el comportamiento de las reservaciones no muestra un crecimiento significativo vinculado directamente al evento deportivo. Incluso, el impacto del Mundial en la capital mexicana se mantiene limitado en comparación con otras ciudades como Vancouver, Toronto o Seattle.
Uno de los factores clave que explican este fenómeno es la preferencia de los turistas por zonas con mayor atractivo turístico como Roma, Condesa y Polanco, en lugar de hospedarse cerca del estadio. Esto ha generado una distribución desigual de la demanda dentro de la ciudad.
Además, la amplia oferta de propiedades en Airbnb más de 18 mil en la CDMX podría estar jugando en contra, al diluir la ocupación total. A pesar de contar con la mayor disponibilidad entre las sedes analizadas, los resultados no han sido favorables.
En paralelo, el sector hotelero tampoco ha alcanzado las expectativas. La ocupación para el partido inaugural se situó en 65%, por debajo del rango proyectado de entre 80% y 100%, lo que evidencia un comportamiento más moderado del turismo internacional.
Expertos señalan que la conectividad, la movilidad y la logística del evento influyen más en la elección del hospedaje que la cercanía a los estadios. Asimismo, la distribución del Mundial entre tres países complica el flujo constante de aficionados.
