Con el objetivo de prevenir y atender oportunamente la conducta suicida, se puso en marcha un programa de salud mental en los centros penitenciarios de Chihuahua y Cuauhtémoc, el cual se ampliará en las próximas semanas al penal de Parral.
La estrategia contempla la capacitación del personal de guardia y custodia, para que puedan identificar factores de riesgo, reconocer señales de alerta, actuar ante situaciones de crisis y aplicar Primeros Auxilios Psicológicos cuando sea necesario.
De manera paralela, se desarrollan sesiones con personas privadas de la libertad, seleccionadas en cada centro, con el fin de fortalecer habilidades como la escucha activa, la detección de señales de riesgo emocional y la canalización de compañeros que requieran apoyo profesional.
Estas acciones forman parte de la Guía de Actuación para la Atención a la Conducta Suicida en Centros de Reinserción Social del Estado de Chihuahua, un documento que establece protocolos claros para la detección, evaluación, intervención y seguimiento de casos, con un enfoque de derechos humanos, perspectiva de género, pertinencia cultural y trabajo multidisciplinario.
El programa incluye además la iniciativa “Guardianes de la Vida”, mediante la cual internos capacitados participan activamente en la detección temprana de factores de riesgo y en el acompañamiento para canalizar a quienes atraviesan una crisis emocional.
Con estas acciones se busca fortalecer la atención a la salud mental dentro del sistema penitenciario, generar entornos más seguros y promover una cultura de prevención y apoyo entre quienes viven y trabajan en los centros de reinserción social.

