Tijuana, B.C. 10 de febrero de 2026.
En una conferencia de prensa que ha sacudido al sector minero y a la opinión pública, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, reveló los detalles del trágico desenlace del grupo de trabajadores desaparecidos en Sinaloa. Según las investigaciones federales, los mineros fueron asesinados por la facción de «Los Chapitos», quienes presuntamente los confundieron con integrantes de la facción rival de «Los Mayos».

Harfuch detalló que los trabajadores se encontraban en una zona de alta tensión debido a la disputa territorial que mantienen ambos grupos criminales tras la detención de sus líderes históricos. La confusión se derivó del uso de vehículos similares a los utilizados por células delictivas y la presencia de los trabajadores en caminos rurales poco transitados durante horarios de vigilancia extrema por parte de los grupos armados.
El funcionario federal enfatizó que los mineros no tenían vínculo alguno con actividades ilícitas y que su ejecución fue un acto de violencia injustificada derivado de la paranoia delictiva que impera en la región. «Se trataba de gente de trabajo que fue víctima de una guerra que no les pertenece», señaló Harfuch, confirmando además que ya hay órdenes de aprehensión emitidas contra los autores materiales identificados.

Este anuncio ocurre en un contexto de creciente presión internacional para garantizar la seguridad de las cadenas de suministro de minerales, lo que ha llevado al Gobierno Federal a anunciar un despliegue especial de la Guardia Nacional en los yacimientos más aislados del «Triángulo Dorado».
Puntos Clave de la Investigación
- Móvil: Error de identificación por parte de sicarios de «Los Chapitos».
- Estado de las Víctimas: Se confirmó el hallazgo de los restos, los cuales ya están siendo entregados a sus familias.
- Respuesta Gubernamental: Creación de un «Corredor Seguro Minero» con vigilancia satelital y patrullajes preventivos.
- Situación Legal: Identificación de los cabecillas locales responsables de dar la orden de ataque.
