ASUNCIÓN, PARAGUAY, A 5 DE NOVIEMBRE DE 2026.— En un mensaje que ha sacudido el panorama político de América Latina, Santiago Peña presentó formalmente su renuncia al cargo de Presidente de la República del Paraguay, ofreciendo una disculpa pública a la ciudadanía por la crisis que derivó en el cese anticipado de su mandato.
«Quiero pedir disculpas al pueblo paraguayo», expresó el mandatario durante una comparecencia de emergencia, en la que admitió las dificultades operativas y las crecientes presiones políticas y sociales que hicieron insostenible la continuidad de su gobierno. La dimisión se concreta tras semanas de intensas tensiones institucionales y protestas ciudadanas que exigían un cambio de rumbo en la conducción del Estado.
Tras la renuncia del mandatario, se han activado los mecanismos constitucionales de sucesión ejecutiva para garantizar la estabilidad institucional del país sudamericano. El Congreso Nacional convocó a una sesión extraordinaria para oficializar la transición del Ejecutivo y coordinar el traspaso de mando correspondiente.

La dimisión de Peña marca un hito en la historia política reciente de Paraguay y mantiene en expectativa a los gobiernos de la región, los cuales monitorean de cerca el desarrollo de la coyuntura política y el resguardo del orden democrático en Asunción.
