San Diego, California, 12 DE AGOSTO DEL 2026
Pocas marcas pueden presumir una historia tan larga como Riedel, la cristalería austriaca fundada en 1756 que revolucionó la forma en que el mundo bebe vino. A lo largo de más de 270 años, la compañía ha pasado de generación en generación dentro de la misma familia, consolidándose como un referente global en el diseño de copas y decantadores.

Hoy, ese legado está en manos de Maximilian Riedel, quien representa a la 17ª generación de la dinastía y ocupa el cargo de CEO y presidente de la compañía. Bajo su liderazgo, la marca ha buscado conectar con el bebedor moderno sin perder la esencia artesanal que la distingue desde sus orígenes.
- La empresa: fundada en 1756 en Austria, es reconocida mundialmente por diseñar copas específicas para cada tipo de vino y bebida espirituosa.
- El CEO: Maximilian Riedel se incorporó a la compañía a principios de los años 2000 y asumió la dirección general en 2014.
- El legado familiar: es hijo de Georg J. Riedel, quien introdujo los Talleres Sensoriales de la marca, y nieto de Claus J. Riedel, diseñador de la primera colección de copas sin adornos, pensada exclusivamente para realzar el vino.
- Su sello personal: entre sus aportes está el desarrollo de una copa específica para tequila, creada junto a productores mexicanos, además de nuevas líneas para restaurantes y hoteles.
- El tamaño del negocio: ventas anuales de 300 millones de euros y 60 millones de copas vendidas en el mundo, con mil empleados y tres marcas bajo el grupo: Riedel, Spiegelau y Nachtmann.
Con más de dos siglos y medio de historia y 17 generaciones al mando de una misma familia, Riedel se mantiene como sinónimo de tradición y precisión en el mundo del cristal, mientras Maximilian continúa la tarea de proyectar el legado familiar hacia las próximas décadas.
