El primer automóvil totalmente eléctrico de Ferrari, el Luce, alcanzó antes de lo previsto la meta de ventas que la compañía tenía proyectada para 2026, pese a las críticas que generó su presentación entre aficionados y especialistas.
Cuando el modelo fue revelado hace unos meses, su diseño y el hecho de tratarse del primer Ferrari eléctrico dividieron opiniones. La polémica incluso tuvo repercusiones en la empresa, al afectar temporalmente el desempeño de sus acciones y provocar ajustes en su equipo de marketing.
Sin embargo, la respuesta del mercado fue muy distinta. La marca italiana esperaba vender menos de 500 unidades durante este año, una cifra que logró cubrir desde principios de julio gracias a una demanda superior a la estimada.
Gran parte del interés provino de compradores en China y de clientes vinculados al sector tecnológico de Silicon Valley, quienes buscan vehículos que combinen exclusividad, innovación y movilidad eléctrica.
Lejos de reemplazar a sus tradicionales deportivos con motores V8 y V12, Ferrari concibió el Luce como una alternativa para atraer a una nueva generación de consumidores, especialmente empresarios, emprendedores tecnológicos y compradores jóvenes interesados en el segmento de lujo.
Tras el éxito inicial, la automotriz proyecta comercializar alrededor de 2 mil 500 unidades del modelo hacia 2030, manteniendo su estrategia de producción limitada.
Como parte de su promoción, Ferrari llevará el Luce a la próxima Monterey Car Week, donde subastará con fines benéficos la primera unidad de producción. Especialistas estiman que el vehículo podría alcanzar un valor superior a 1.1 millones de dólares.
Con este resultado, Ferrari demuestra que su incursión en la electrificación no solo despertó debate, sino que también encontró una sólida respuesta entre los compradores del mercado de lujo.

