Ciudad de Guatemala, 4 de agosto de 2026.– La erupción del Volcán de Fuego en Guatemala obligó a las autoridades a evacuar de forma preventiva a cientos de personas que habitan en comunidades cercanas al coloso, considerado el más activo de Centroamérica. La intensa actividad volcánica también provocó la suspensión de clases y el cierre de una importante carretera para proteger a la población.
El volcán, ubicado a unos 35 kilómetros de la capital guatemalteca, entró en una fase eruptiva que se intensificó con la expulsión de lava, columnas de ceniza y gases, además de flujos piroclásticos que descendieron por varias barrancas. Ante el riesgo, la Coordinadora Nacional para la Reducción de Desastres (Conred) activó la alerta máxima en la zona afectada.
Evacuaciones y medidas de emergencia
Las autoridades trasladaron a más de 500 habitantes hacia refugios temporales, aunque reportes posteriores elevaron la cifra de evacuados a más de 650 personas provenientes de varias comunidades cercanas al volcán. Además, se mantiene la vigilancia en otras localidades que podrían requerir evacuaciones si la actividad aumenta.
Como parte de las medidas preventivas, el gobierno suspendió las clases en los municipios cercanos y cerró la Ruta Nacional 14, una de las principales vías de comunicación de la región, debido a la caída de ceniza y al riesgo por los flujos volcánicos.

Un volcán con historial de erupciones destructivas
El Volcán de Fuego registra actividad constante y es uno de los más vigilados de América Latina. Su erupción más devastadora en años recientes ocurrió en 2018, cuando los flujos piroclásticos causaron cientos de muertes y desaparecidos, además de afectar a miles de personas. Ese antecedente mantiene en alerta permanente a las autoridades, que continúan monitoreando la evolución del fenómeno para evitar una tragedia similar.
