Estados Unidos, 16 de julio de 2026. Un brote de Cyclospora en Estados Unidos mantiene en alerta a las autoridades sanitarias tras registrarse miles de casos de ciclosporiasis, una enfermedad intestinal causada por el parásito Cyclospora cayetanensis, que provoca intensos episodios de diarrea acuosa, conocida popularmente como «diarrea explosiva».
De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), los casos confirmados superan los 800; sin embargo, especialistas estiman que el número real de personas afectadas podría ascender a varios miles, debido a que muchas infecciones no son diagnosticadas o presentan síntomas leves. Los estados con mayor incidencia incluyen Michigan, Ohio, Illinois, Texas, Indiana y Nueva York.
¿Qué es la Cyclospora y cómo se transmite?
La Cyclospora cayetanensis es un parásito microscópico que se transmite principalmente por el consumo de alimentos o agua contaminados con materia fecal. A diferencia de otros microorganismos, no suele contagiarse directamente entre personas, ya que necesita permanecer un tiempo en el ambiente antes de convertirse en infeccioso.
Los brotes registrados en años anteriores se han relacionado con productos frescos como cilantro, albahaca, lechuga y frambuesas, aunque las autoridades estadounidenses aún investigan el origen específico del brote actual.

Síntomas del brote de Cyclospora
Los síntomas suelen aparecer entre dos días y dos semanas después del contagio. Entre los más frecuentes destacan la diarrea acuosa intensa, dolor y calambres abdominales, náuseas, fatiga, pérdida del apetito, pérdida de peso y deshidratación en los casos más graves.
Sin tratamiento, la enfermedad puede prolongarse durante varias semanas o incluso meses, con episodios recurrentes. Algunas personas han requerido hospitalización debido a la pérdida severa de líquidos.
Las autoridades sanitarias recomiendan lavar cuidadosamente frutas y verduras, cocinar adecuadamente los alimentos, consumir agua potable y mantener una correcta higiene de manos para reducir el riesgo de infección mientras continúa la investigación para identificar el origen del brote.
