MÉXICO, 14 DE JULIO DEL 2026
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, cuestionó la decisión del gobierno de Estados Unidos de cerrar la frontera a la importación de ganado mexicano, calificándola como una medida unilateral que impacta negativamente a ambos países. Durante su conferencia matutina, la mandataria destacó que esta acción no solo perjudica a los productores nacionales, sino también a los propios ganaderos estadounidenses.

Sheinbaum explicó que la restricción sanitaria se mantiene pese a que estados clave como Sonora y Chihuahua se encuentran libres del gusano barrenador, plaga que motivó originalmente el cierre. Esta situación ha generado inconformidad entre productores, quienes consideran que la medida no responde a la realidad epidemiológica actual.
Uno de los principales efectos ha sido el incremento en los precios de la carne en ambos lados de la frontera. La limitación en las exportaciones mexicanas ha reducido la oferta, mientras que en Estados Unidos los ganaderos enfrentan dificultades para abastecer sus procesos de engorda.
La presidenta subrayó que México ha implementado diversas acciones para combatir la plaga, incluyendo la construcción de una planta de mosca estéril, estrategia clave para erradicar el gusano barrenador. Sin embargo, la reapertura comercial depende exclusivamente de las autoridades estadounidenses.
Además, advirtió que el tráfico ilegal de ganado en la frontera sur agrava el problema sanitario, ya que permite la propagación de enfermedades sin control. Este fenómeno también representa un riesgo para la fauna silvestre y la sanidad animal en la región.
Expertos internacionales han alertado que el gusano barrenador no solo afecta al ganado, sino también a especies silvestres, lo que complica aún más su contención. La falta de vigilancia epidemiológica en ciertas zonas incrementa la posibilidad de expansión de la plaga.
El gobierno mexicano ha reforzado la vigilancia sanitaria y mantiene diálogo con Estados Unidos para buscar una solución.
