MÉXICO, 18 DE ABRIL DEL 2026
El Gobierno de México reiteró su postura frente a la crisis de desapariciones, al respaldar que colectivos de familiares de víctimas sostengan reuniones con el Alto Comisionado de la Organización de las Naciones Unidas. La administración también rechazó el reciente informe emitido por el Comité contra la Desaparición Forzada.

En medio de un contexto marcado por la exigencia de justicia, autoridades federales señalaron que mantienen apertura al diálogo con organismos internacionales. Sin embargo, insistieron en que el informe del comité contiene apreciaciones que no coinciden con la realidad del país.
El posicionamiento oficial subraya que las instituciones mexicanas trabajan en coordinación con diversas dependencias para atender el problema de las personas desaparecidas. Además, recalcaron que existe voluntad política para mejorar los mecanismos de búsqueda e identificación.
Por su parte, colectivos de familiares han solicitado mayor intervención internacional, al considerar que la crisis requiere atención urgente y acompañamiento externo. La posibilidad de reunirse con el Alto Comisionado representa una oportunidad para visibilizar sus demandas.
El Gobierno enfatizó que no obstaculizará estos encuentros, dejando claro que respeta la libertad de las víctimas y sus representantes para acudir a instancias internacionales. No obstante, reiteró su desacuerdo con las conclusiones del informe emitido por el comité de la ONU.
Este tipo de tensiones entre gobiernos y organismos internacionales no son inusuales, especialmente en temas sensibles como derechos humanos. La diferencia de posturas suele centrarse en la interpretación de datos y metodologías.
Mientras tanto, la problemática de desapariciones continúa siendo uno de los principales retos en el país, con miles de casos registrados en los últimos años y una creciente presión social por resultados concretos.
