2 de abril de 2026. La crisis por el derrame de petróleo en el Golfo de México ha generado una respuesta ciudadana inusual. Habitantes de Veracruz impulsan el uso de redes de cabello como alternativa para contener la contaminación.
Ante la expansión de la marea negra, voluntarios, barberías y estéticas comenzaron a recolectar cabello humano y de mascotas. Este material se utiliza para fabricar barreras absorbentes capaces de retener hidrocarburos en el mar.

La iniciativa no es nueva. Se basa en métodos utilizados en desastres anteriores, como el ocurrido en 2010 en el Golfo de México. De acuerdo con organizaciones locales, un kilogramo de cabello puede absorber hasta ocho litros de petróleo, lo que lo convierte en un recurso eficiente y sostenible.
Además, la fabricación de estas redes se concentra en zonas como Coatzacoalcos. Posteriormente, se envían a comunidades afectadas como Pajapan, donde pescadores han reportado graves daños ambientales y económicos.
El derrame ya afecta cientos de kilómetros de costa en el Golfo de México, impactando ecosistemas y actividades como la pesca. Mientras autoridades continúan con métodos tradicionales de limpieza, la ciudadanía ha tomado un papel activo para mitigar los efectos de la contaminación.
Esta acción refleja la preocupación social ante uno de los desastres ambientales más relevantes del año en México.
