MÉXICO, 10 DE FEBRERO DEL 2026
El Super Bowl 2026 no solo fue un evento deportivo de alto impacto global: se convirtió en un espectáculo cultural que capturó la atención de millones, especialmente en México. Según un estudio reciente, dos de cada tres mexicanos afirmaron haber visto el evento principalmente por el show de medio tiempo encabezado por Bad Bunny, fenómeno que marcó un antes y un después en las audiencias del Super Bowl.

La presentación de Bad Bunny, celebrada en el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, se proyectó como uno de los momentos más esperados de la jornada. La repercusión del espectáculo fue tan significativa que incluso superó el interés por la competencia deportiva en sí, con apenas el 16 % de los encuestados señalando el juego como principal motivo para verlo.
Con una duración de menos de 15 minutos, el show celebró elementos de la cultura latina y presentó artistas invitados como Lady Gaga y Karol G, lo que aumentó el atractivo global de la presentación y amplió su alcance en redes sociales y plataformas digitales.
Los expertos en marketing y medios destacan que este fenómeno cultural también tuvo un impacto económico considerable: se estimó que el Super Bowl genera una importante derrama en consumo, publicidad y servicios, amplificada por marcas que buscaron aprovechar el momento.
Dentro del público que normalmente no sigue la NFL, casi la mitad señaló que la presencia de celebridades y el espectáculo musical fue el principal gancho para sintonizar el evento, algo que redefine las prioridades de audiencia en espectáculos deportivos globales.
