MÉXICO, 22 DE ENERO DEL 2026
La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, descartó categóricamente que la entrega de 37 presuntos narcotraficantes a Estados Unidos haya sido resultado de un acuerdo con el expresidente estadounidense Donald Trump, subrayando que se trató de una decisión soberana del Estado mexicano.

Durante una declaración pública, Sheinbaum aclaró que el traslado de los detenidos respondió exclusivamente a procesos legales y administrativos ya establecidos, y no a presiones políticas ni negociaciones bilaterales fuera del marco institucional.
La mandataria enfatizó que México mantiene una relación de cooperación con Estados Unidos en materia de seguridad, pero dejó en claro que dicha colaboración no implica subordinación ni concesiones políticas a actores externos.
La polémica surgió luego de que Donald Trump insinuara que la entrega de los 37 presuntos criminales había sido consecuencia directa de su influencia y de un supuesto entendimiento con el nuevo gobierno mexicano. Ante estos señalamientos, Sheinbaum recalcó que las decisiones en materia de justicia y seguridad nacional se toman conforme a la ley mexicana y con pleno respeto a la soberanía del país.
El traslado de los detenidos forma parte de una estrategia más amplia de cooperación judicial internacional, la cual contempla extradiciones y entregas extraordinarias bajo criterios legales específicos. Desde el gobierno federal se insistió en que este tipo de acciones no modifican la política de seguridad nacional ni implican compromisos adicionales con administraciones extranjeras.
