Ciudad Juárez, Chih. 2 de enero de 2026.
Al realizar el balance del año que acaba de concluir, Ciudad Juárez se enfrenta a una de sus realidades más dolorosas: el incremento y la exposición de múltiples casos de abuso sexual infantil en guarderías y centros de cuidado. Lo que comenzó como denuncias aisladas terminó por convertirse en el legado más oscuro de 2025, evidenciando graves fallas en la supervisión de estos espacios y en los protocolos de contratación de personal.

La sociedad juarense cierra un ciclo marcado por la indignación, las protestas de padres de familia y una exigencia colectiva hacia las autoridades para garantizar que las estancias infantiles dejen de ser lugares de riesgo para los más vulnerables.
Los puntos críticos del problema en 2025
El año pasado dejó al descubierto deficiencias estructurales en el sistema de cuidados de la frontera:
- Casos de Impacto: Se registraron denuncias en diversas instituciones, tanto públicas como privadas, donde los presuntos agresores formaban parte de la plantilla laboral (desde personal de limpieza hasta docentes), aprovechando la falta de vigilancia interna.
- Fallas en la Certificación: Las investigaciones revelaron que varios centros operaban con permisos vencidos o que el personal no contaba con los exámenes psicométricos y de antecedentes no penales actualizados.
- Respuesta de las Autoridades: Aunque la Fiscalía Especializada de la Mujer (FEM) logró judicializar varios casos y obtener órdenes de aprehensión, los familiares de las víctimas denuncian procesos lentos y una revictimización constante dentro del sistema judicial.
- Movilización Social: El 2025 fue el año en que los padres de familia tomaron las calles, realizando clausuras simbólicas y exigiendo leyes más severas contra quienes por omisión o acción permitan estos crímenes.
El reto para 2026: Prevención y Castigo
Para este nuevo año, el desafío para el Gobierno del Estado y el municipio de Juárez es la implementación de un sistema de monitoreo en tiempo real (cámaras) y auditorías sorpresa en todas las estancias infantiles. El legado del 2025 no puede quedar solo en la estadística; requiere una reforma profunda en la protección de la infancia para devolver la tranquilidad a las familias trabajadoras de la frontera.
